Los carriles bici de Edimburgo
Muchos de los carriles bici de Edimburgo se encuentran físicamente separados del resto del tráfico. Algunos de ellos además traviesan parques y jardines que van a hacer que la experiencia de moverte por Edimburgo en bicicleta resulte muy agradable.
Utilizando la red de carriles bici de Edimburgo podrás recorrer parques como Holyrood, The Meadows o el Water of Leith. También es una buena alternativa si quieres hacer alguna escapada corta desde Edimburgo hacia la costa o hacia pueblos cercanos.

El Water of Leith es un paseo junto al río del mismo nombre. Es muy interesante por ser un gran espacio verde que te hará sentirte fuera de un entorno urbano. Sin embargo, atraviesa la ciudad de un extremo a otro, con numerosas salidas a los diferentes barrios por los que va pasando.
También algunas de las antiguas líneas de tren que atravesaban Edimburgo han sido transformadas en carriles bici. Sirven como circunvalaciones para bicis que te permitirán cruzar la ciudad de forma rápida, tranquila y salir de ellas por vías de uso exclusivo para bicicletas y peatones.
A lo largo de casi toda la red, te encontrarás con una señalización bastante completa. Ten en cuenta que las distancias se expresan en millas.

Alquilar una bicicleta en Edimburgo
Edimburgo cuenta con un sistema de alquiler de bicicletas eléctricas operado por Voi. Para utilizarlo, debes ser mayor de 18 años y descargar la aplicación en tu teléfono móvil.
Este sistema puede ser práctico para trayectos cortos por la ciudad, especialmente si quieres moverte entre barrios sin depender del autobús o del tranvía. Las bicicletas son eléctricas, por lo que ayudan bastante en una ciudad con tantas cuestas como Edimburgo.
Antes de iniciar el viaje, es recomendable comprobar en la aplicación dónde puedes recoger y dejar la bici, ya que no siempre está permitido aparcarla en cualquier punto de la ciudad. También conviene revisar el precio actualizado y las condiciones de uso directamente en la app.
Si prefieres una bicicleta tradicional o quieres hacer una ruta más larga, también encontrarás tiendas privadas de alquiler de bicicletas en diferentes zonas de la ciudad.
Consejos para moverse en bicicleta por Edimburgo
Aunque Edimburgo es una ciudad cada vez más preparada para la bicicleta, hay algunas cosas que conviene tener en cuenta.
El centro histórico, especialmente la Old Town, tiene muchas cuestas, calles estrechas y tramos adoquinados. Para moverse por esta zona, la bicicleta no siempre será la opción más cómoda. En cambio, barrios como Marchmont, Bruntsfield, Leith, Stockbridge o la zona del canal suelen ser más agradables para pedalear.
También es importante recordar que en Reino Unido se circula por la izquierda. Si no estás acostumbrado, lo mejor es empezar por rutas tranquilas, parques o carriles bici separados del tráfico.
Por seguridad, utiliza siempre luces si vas a circular de noche o con poca visibilidad. En Edimburgo el tiempo puede cambiar muy rápido, así que también es recomendable llevar ropa impermeable o una capa ligera para la lluvia.
Llevar tu bici en el transporte público de Edimburgo
Podrás viajar en el tranvía de Edimburgo con tu bicicleta, a excepción de las horas punta, entre las 7.30 y las 9.30 y entre las 16.00 y las 18.30 horas. Tampoco podrás llevar tu bicicleta en el tranvía durante el Festival de agosto o en días de grandes eventos, como conciertos o partidos en Murrayfield.
Normalmente solo se permiten hasta dos bicis por tranvía y siempre queda a discreción del personal. Debes subir por las puertas centrales señalizadas con el símbolo de bicicleta.
Lamentablemente, en los autobuses urbanos de la compañía Lothian Buses, que son los más comunes, sólo te dejarán llevar tu bicicleta si es plegable y la llevas en una bolsa porta-bicicletas.
Los alrededores de Edimburgo en bicicleta
Además de usarla en tus desplazamientos urbanos, también merece la pena que aproveches para hacer alguna escapada en bicicleta por los alrededores de Edimburgo. Si sales desde el centro, podrás hacerlo a través de caminos sin tráfico, bien señalizados y bastante llanos.
1. Desde Haymarket (Edimburgo) hasta North Queensferry
Cerca de la estación de Haymarket podrás salir de Edimburgo por la vía ciclista NCN1. A lo largo de unas 10,5 millas (16,9 kilómetros) cubrirás el trayecto entre Edimburgo y South Queensferry, un pequeño pueblo marinero situado junto el Forth Bridge. El emblemático puente del ferrocarril, de color rojo, que cruza el estuario del Forth.
Es una ruta con muy poco tráfico, en la que atravesarás una senda verde arbolada sobre la antigua vía del tren. Una vez en South Queensferry, puedes cruzar al otro lado del río al pueblo de North Queensferry, a través del Forth Road Bridge, un enorme puente colgante que cuenta con un carril tanto para peatones como para bicicletas. Los dos pueblos son muy bonitos y en ellos podrás disfrutar de unas excelentes vistas del Forth Bridge desde varias perspectivas diferentes.

Desde North Queensferry puedes volver en bici haciendo el camino a la inversa o coger un tren a Edimburgo, donde podrás bajarte en las estaciones de Haymarket o Waverley.
2. Desde Edimburgo a Musselburgh
Por la vía cicloturista NCN1, también puedes salir de Edimburgo hacia el sur. Una manera muy sencilla de tomar esta ruta es hacerlo junto a la estatuilla del perro Bobby, saliendo en dirección al parque de The Meadows.
El recorrido está muy bien señalizado y une Edimburgo con el cercano pueblo de Musselburgh, a unas 5 millas (8 kilómetros). Lo mejor es que lo hará libre de tráfico.
Casi al inicio de la ruta, si sales desde Edimburgo, irás por un carril bici construido sobre la antigua vía del tren. Vas a cruzar un túnel de 320 metros de longitud, que formaba parte del histórico Innocent Railway. Justo antes de llegar a Musselburgh, también cruzarás el campus de la Universidad Queen Margaret.

La vuelta la puedes hacer siguiendo la misma vía ciclista en sentido opuesto, o en tren desde Musselburgh a la estación de Waverley.
3. Desde Fountainbridge (Edimburgo) a Linlithgow
En el barrio de Fountainbridge comienza el Union Canal, que va desde Edimburgo hasta el Canal de Caledonia, que a su vez une los estuarios del Forth y el Clyde.
Junto al canal va un camino para bicicletas y peatones, completamente llano y con una superficie en general buena. Aunque encontrarás algunos pequeños tramos de adoquín que pondrán a prueba tu dominio de la bici.
No es muy ancho y mientras transita por Edimburgo suele haber bastante gente paseando. A medida que vas saliendo de la ciudad, lo encontrarás mucho más libre para poder lanzar la bicicleta y rodar a buen ritmo.
Hasta Lilinthgow tienes unos 35 kilómetros completamente llanos, pero que se van a hacer exigentes por la superficie del terreno, que en algunos momentos agarra bastante.
Te recomendamos una bici todo-terreno, tipo gravel o de montaña. Con la de carretera puedes tener que tomar precauciones en algunas zonas por los adoquines y el barro.
Después de aprovechar para conocer el bonito pueblo de Lilinthgow, con su espectacular palacio junto al lago, puedes volver utilizando el mismo camino del canal, o coger un tren a las estaciones de Haymarket o Waverley, que tarda unos 20 minutos.
¿Merece la pena moverse en bici por Edimburgo?
Sí, especialmente si quieres explorar zonas más allá de la Royal Mile y el centro histórico. La bicicleta es una forma estupenda de descubrir parques, barrios residenciales, rutas y caminos menos conocidos.
Para moverse por la Old Town o visitar los monumentos principales, probablemente caminar siga siendo la opción más cómoda. Pero para descubrir otra cara de Edimburgo, explorar los barrios de la ciudad, recorrer el Water of Leith o hacer una escapada a South Queensferry o Musselburgh, la bicicleta puede ser una excelente elección.


